El otro día unos miembros de la Iglesia Ortodoxa griega protagonizaban una batalla campal con ortodoxos armenios dentro de la iglesia de la Natividad, en Cisjordania, edificada donde se cree que nació Jesucristo. Si leéis la noticia veréis que la trifulca fue provocada por un quítame allá unos metros. Pero yo quiero pensar que no fue tan mundana provocación la causa; que los caminos del Señor son inescrutables; que cuando cierra una puerta en otro lugar abre una ventana; que otra navidad es posible; que se debería ir acabando ya lo de comprar, comer y beber; que nos hemos olvidado de lo que es realmente la navidad… Y para mi, esta lid entre grupos de clérigos ha sido una fucking señal de Dios.
Que he visto claro que el Plan del de arriba es que dejemos, por estas fechas, el que te compro, el que dirán y el pásame otro trozo de turrón y aparta, por algo que centre nuestra atención y adoración como lo centraría una buena velada de boxeo en Las Vegas.
Y el Supergrupo, en aras de su condición de servicio público, y viendo con claridad el futuro de la navidad, propone (para que Dios disponga) unas ideas para el aumento de la popularidad del tema sin alterar, Dios nos libre, el Plan original del Jefe:
Rastafaris puros vs. Calvinistas
Zoroatristas vs. Davidianos
Neopaganistas celtas vs. Testigos de Jehová
Budistas majainas vs. monjes de la Iglesia copta
Bahaísmo vs. Adventistas del séptimo día
o la mejor, el combate que lo petaría y nos haría estar a todos pendientes de la CNN…
Cristianismo vs. Islamismo.
Y como en el caso de la noticia que nos ocupaba al principio del post, que los divinos designios sean los que elijan, en estas veladas que proponemos, el sitio y la hora.





