Ya llega Carnaval, que la vida es un Carnaval y las penas se van cantandoooo… Perdón, me he ido.
Y al llegar Carnaval, Carnaval, Carnaval, Carnaval, te quieroooo… Vaya, me he vuelto a ir.
La gente se disfraza. Y hay un error que siempre deseo evitar a vecinos, allegados, amigos y a todo aquel que me quiera escuchar: la abstracción del concepto disfraz:
Si más de tres personas, al personarte en algún lugar público engalanado con un disfraz, te hacen la pregunta: ¿y tú de que vas disfrazado? (con dos personas que te lo preguntaran y que además sean amigos, bastaría; o incluso con solo una persona que te lo preguntara y al que previamente le hubieras dicho de que te ibas a disfrazar; o que tu madre, que te ha cosido el disfraz… en fín). Lo siento amigo. Has fracasado.
Ejemplos:
Voy a ir disfrazado de impuesto del IBI, y para ello, me pondre unas gafas para representar el funcionariado, un simbolo del dólar para representar la recaudación anual y la palabra BANDO escrito en la frente para señalar al Ayuntamiento, el recaudador. ¡Voy a triunfar!
No, amigo, nada más lejos de la realidad.
Le voy a robar toda la ropa a mi madre, me la pondré encima de mi ropa habitual, y ¡ya iré disfrazado de mujer!
¿Tú crees? “mujer”, demasiado ambiguo…
He comprado una peluca hecha de purpurina rosa, le pediré las bragas a mi novia, me las pondré encima de unos pantalones de chándal y, ja, ja, ja… Soy la risa!
Chaval, empieza a ver la diferencia entre reirse con y reirse de…
Bruto, mi vida es un desastre, has definido mis disfraces de los carnavales 2002,2004 y 2005! ¿Qué puedo hacer?
Si no os queréis currar un disfraz digno y concreto. La única solución posible es: La documentación!
Documentate a fondo sobre el concepto de tu disfraz y cuando te pregunten ¿de que vas disfrazado?, suéltale el rollo de forma tan impactante y estremecedora que el rumor acerca de tu disfraz rompa las barreras físicas de el local donde estés. De esta forma:
Te dejas barba 3 días, cojes un bastón a tu abuelo, finges cojera: ¿De que vas vestido?
Soy el doctor Gregory House, infectólogo y nefrólogo. Afamado no sólo por mi gran inteligencia sino también por mi misantropía, y más concretamente por mi aversión a tratar a los pacientes. Dirijo el departamento de diagnóstico médico, y soy el encargado de resolver los casos más complicados con la ayuda de mi equipo y, ocasionalmente, de mi amigo el doctor James Wilson. El personaje está inspirado en el famoso y brillante detective ficticio Sherlock Holmes, y también se le ha comparado con otros personajes caracterizados por su ingenio como Cyrano de Bergerac o el profesor Henry Higgins (protagonista de la obra de teatro Pigmalión y su popular adaptación al cine, My Fair Lady). Soy cojo debido a un infarto muscular en mi pierna derecha. Odio pasar consulta y me escabullo siempre que puedo, aunque si se me plantea un caso interesante, soy el primero en tomarlo. Soy adicto a la vicodina, que me ayuda a calmar el dolor crónico que sufre mi pierna derecha.
Careta de monstruo, ropa normal:
Soy uno de los personajes de Freaks, La película que en su tiempo causó sensación y que en la actualidad, apenas puede verse en alguna filmoteca, aunque tuvo mucha oposición por parte de los directivos de la Metro. Según ellos, nunca se había filmado algo tan horrible, pero al fin pudo llevarse a cabo. Su amigo interpretó el papel de Hans, el enano, y Tod Browning amplió el número de intérpretes que desfilarían en la pantalla hasta que se convierten en los verdaderos protagonistas, simplemente mostrando en escenas cotidianas su forma de vivir. Durante muchos años esta película estuvo prohibida en el Reino Unido, y las reposiciones desde que al poco de estrenarse se pudieron ver fueron muy escasas incluso en Estados Unidos.
Hoy es un clásico de culto, pero en su tiempo, Freaks fue considerada demasiado horripilante y el público obligó a que fuera retirada de las pantallas. La película fue interpretada por personas con deformidades reales. No se utilizaron efectos especiales de maquillaje, excepto en una breve escena al final de la película. Esta versión cinematográfica de Espuelas, toma de su argumento original tan solo la relación entre Hans y la trapecista, centrándose más en el ambiente que rodea a los personajes principales. La historia de la caída y venganza del enano burlado está mezclada por la vida de sus compañeros de circo hasta convertirse en el verdadero argumento de la película mostrando su vida interior y sus relaciones con los demás.
Es destacable la figura de grupo que intenta reflejar el director en las relaciones internas de los “fenómenos de circo”, que forma el verdadero trasfondo de la película: al principio explican que tienen un código que consiste en que el dañar a uno se dañará a todos los demás. En la escena de la boda los “Freaks” aceptan a la trapecista en su círculo interno: se convierte en “uno de los nuestros”.
Cuando se dan cuenta del engaño hacia su compañero Hans, su venganza hará literal ese título. Y esta parte es la única justificación de la calificación de esta película como perteneciente al género de terror.
Ropa de mujer, por ejemplo, si tanta gracia te hace, falda y jersey con alguna peluca, rubia, por ejemplo:
Soy Gloria Steinem,(nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio, Estados Unidos) una periodista, escritora e icono del feminismo en su país, así como una activista de los derechos de la mujer.
Trabajé para la revista política Help!, donde publiqué el artículo Yo fui una conejita de Playboy que me llevó a escribir para otras revistas como Vogue, Glamour o Cosmopolitan. En 1971 fundé junto a Pat Carbine mi propia revista, Ms, de carácter feminista.
Se caerán de culo, serás un triunfador… o un brasas. Sea lo que sea, no pasarás desapercibido. De nada.
Si la vida es una farsa, que comience el Carnavaaaaaaal… Ya me voy.
Documentación de este post, Wikipedia, claro