La gente que divide al pueblo entre los que tienen jefe y los que no lo tienen se equivocan. Todo el mundo tiene jefe y por condición sine quanum todo el mundo es jefe de alguien.
Con el propósito de encaminar nuestro mundo hacia un lugar mejor y hacer que los lunes nos levantemos inspirados para cambiar los equipos que dirigimos o los jefes de los equipos a los que pertenecemos, hemos creado esta serie dominical:
Como ser jefe!
Como ser jefe (IV) Leroy Jethro Gibbs
Navy: Investigación militar
¡Bruce Springsteen no es el jefe, el agente especial Gibbs es el jefe! Esta frase, versión de un chiste de Conan O´Brien, es quizá la mejor forma de definir a L.J. Gibbs. No es un jefe al uso. No llega a ser un poderoso vengador como H, pero como jefe de grupo del departamento central del servicio de investigación criminal de la marina de Estados Unidos, realmente es lo más parecido a un jefe total, entendido de la siguiente manera: si fabricasen un robot programado para ser jefe, teniendo como objetivo primordial el resultado, deberían cogerlo a él como modelo. Incorpora a nuestro muestrario de habilidades de mando, aparte de las ya consabidas ansias de proteger o vengar a algún miembro de su equipo, que parece el denominador común en nuestros jefes, el contacto físico con sus subordinados.
Los más avezados en la sección os habréis percatado del error: en el primer capítulo ya vemos que Grissom ha tenido contacto físico con algún empleado. Pero aquí nos estamos refiriendo a el tema espinoso de la agresión. Sin duda, para el entrenamiento y aprendizaje de un oficio son importantes la paciencia y la tenacidad. Pero si tu jefe viene reciclado del cuerpo de Marines de EEUU, date por jodido. Las collejas vuelan entre las coronillas de los agentes especiales a su cargo, siendo ecuánime en su labor, no distingue entre novatos y veteranos ni entre hombres y mujeres. Si la cagas, colleja, si te despistas, colleja. Hasta llegar a apreciarlas. Si te pega es por que te quiere.
Lo peor es que te mire mal, comentan los empleados…¡Cómo debe ser esa mirada!
Pues Gibbs es eso, un hueso. Como debe ser que, aunque sus casos se circunscriban a muertes y desapariciones de marines del ejercito norteamericano, el tío coge los casos que le salen de la gorra.
-Señor del FBI, este caso me lo quedo porque la prima de esta víctima tiene un amigo que se pensó durante unos días hacerse marine. (Mirada de la muerte)
-Si claro, claro, Señor Gibbs. Aunque seamos el departamento de defensa interior más importante del país, dejamos el caso para que usted, y su equipo de tres persona, lo resuelva.
- Claro (observesé que dice Claro, no Gracias)
En fin, respetado por todos y llevándose bien, sobretodo con las chicas del equipo, hay que destacar solo una cosa más de Gibbs. Es imprescindible en el NCIS. Obsesionado y basándose siempre infaliblemente en el instinto (señores jefes, no lo intenten en sus casas) resulta una pieza clave no solo ya para la armada estadounidense, sino para la seguridad mundial. Desde el 11S un jefe duro es un jefe bueno, parece.¿El fin justifica los medios?
