Leo leí en 20 minutos que una panda de pijos diseñadores han decidido darle un toque más cool a nuestro futbolín de toda la vida. Como era de esperar el resultado ha sido catastrófico.
No se dejen engañar por el brillo cegador de los jugadores, analicémoslo objetivamente
- Muy bueno el detalle de que sean todos los jugadores del mismo color. Futbolín realista, sí señor.
- Se les ha colado el detalle de que las personas, y por ende los futbolistas, tienen pies.
- Un 2-5-3. Claro que sí, con dos cojones un par. Y que los centrales sean Thuram y Oleguer.
- ¿¿Y el marcador?? ¿¿donde coño está el marcador?
- ¿¿y los ceniceros??
Podéis pensar “ya está el latas exagerando como siempre“. Veámoslo en acción a ver si mejora:
Pues va ser que no. A destacar:
- Se ilumina el jugador que tiene la pelota. Ooooh, que útil si estan jugando dos ancianos con artritis reumatoide, porque a ritmo normal como no esté enchufado en una hora se le acaba la batería de tanta lucecita.
- Atención al ruido infernal cada vez que el jugador golpea la pelota. ¿Demasiado metal tal vez? ¿Y qué tal poner unos topes de goma en las barras?
- Ojo al tío de la birra. Evidentemente está de atrezzo y además se confirma que no puede apoyar la birra en ningún sitio del futbolín. Ni fumar, claro.
- Ahora se entiende el por qué de los dos defensas. Así no hay que hacer cambios y se puede marcar tirando recto. Y asi ver el efecto luz, que para algo lo han puesto.
Vamos, que la demo sólo cuela porque los probadores son unos troncos. Ponlo una sóla noche en el mundo real y al acabar que se pasen los diseñadores y vean:
- Charco de cerveza en el terreno de juego. No haber puesto las gradas inclinadas.
- Jugadores humanos con los tímpanos destrozados.
- Jugadores metálicos oxidados y muy manchados a causa del punto 1.
- Ceniza y cigarrillos por doquier. Haber puesto cenicero.
Lo único que veo (o como mínimo no se me ha demostrado lo contrario) es que parece que va fino. Vamos, que no parece que tengas que escupir en la barra para poder moverla. Y sí, lo sé, es una guarrada pero durante 5 segundos funciona.
Resumiendo, esto no es un gato
Y lo visto no es un futbolín.


Pues será muy moderno y todo lo que ellos quieran, pero es más feo que mandar a la abuela a por droga.
Pierde bastante encanto sin esos jugadores desmontables, que siempre suenan cuando haces vibrar el mango, o ese chicle seco improvisando la cabeza de un jugador…
O el típico jugador infiltrado en el otro equipo (porque el que arregla el “futbolo” no tenía en ese momento uno del mismo color).
No me veo yo un futbolín de estos en las típicas tascas de barrio, con su olor a cacahuetes, a carajillo, a ducados, con el suelo lleno de cascaras y colillas (ni a 5 duros la partida).