Todo queda explicado en el speech (editado) del (gran) Sergi Pàmies en El món a Rac1 de Jordi Basté el 16 de Junio…
Y es que tiene razón… imaginaros que pedimos cinco pizzas en cinco semanas consecutivas… si insultas o vejas al repartidor 4 de las 5 veces porque ha llegado extremadamente tarde, en tu interior quedará la seguridad de que en la sexta pizza, un gargajo puede ser parte de los ingrdientes de esa pizza.
En un restaurante habitual, si maltratas psicológicamente al camarero por incompetente, te lo pensarás mucho en volver por posibles represalias del personal de servicio.
En la administración pública prueba de comportarte como una persona borde y antipática y verás en que era (periodo de años) eres atendido por tu “imprescindible” gestión.
Por no hablar de lo que realmente importa a (el gran) Pàmies. Provar de comportaros como un viejo uraño, antipático, asocial, misógeno y vivalavirgen con una chica a la que acabáis de conocer. Perder la sensibilidad de los mofletes a base de bofetadas (bien merecidas desde mi punto de vista) te ayudará a respetar y acatar la frase final del (este) post.
Con lo cual es lógica la pregunta de Pàmies: ¿Que está pasando? Nos hemos bebido en entendimiento. La tele nos muestra lo que querríamos hacer nosotros. A todos, a veces, nos gustaría ser tan locuaces e ingeniosos como bordes y antipáticos. Los guionistas lo saben y lo usan para enganchar con sus tramas y con os pefrfiles de sus personajes. El resultado, evidentemente, es distinto en el Hospital Universitario Princeton-Plainsboro a tu viernes noche en un pub.
Así, los que seguimos House, Californication, Live, Shark, CSi, Dexter y tantas otras, no nos debemos confundir:
No imitar conductas sociales de personajes ficticios que nos hacen gracia. Ellos tiene una ventaja en la ficción que nosotros no tenemos en la vida real… un guión.