Ya se que fuí yo el que abogué por una mayor imaginación a la hora de poner nombre a las cosas que no lo tenían.
Así empezaba, este que les escribe, el anterior post.
Y después, leo esto en elmundo:
Unos padres pierden la custodia de su hija por llamarla ‘Talula does the Hula in Hawaii’
Bien… este blog no tiene el suficiente transito de lectores como para hacerse responsable de las estupideces que unos mamiferos con capacidad de procreación hagan. ¿No se tenía que encargar la evolución de aniquilar a estos especímenes o hacerlos estériles? ¿No era el estúpido de la manada el primer candidato a ser engullido por la supervivencia del más adaptado?
De todas formas, no creo que hayamos tenido nada que ver, pero para aclarar: una cosa “que no tiene nombre” es una cosa que no tiene nombre. Un hijo no es una cosa. Un hijo es esa personita que odiará desde lo más profundo de su corazón cuando se de cuenta que se llama Pilot Inspektor y de forma casi justificada agrederá con saña a su progenitor.
Nuestro más sincero apoyo a Talula does the Hula in Hawaii, Kevin Costner de Jesús, Fish an Chips, Number 16 Bus Shelter, y tantos otros que en silencio maldecirán: ¡Me cago en mis padres!